martes, 6 de noviembre de 2012

[Editorial TDC] ¿Cómo integrar las diferentes formas de desarrollar e-learning en una estrategia exitosa de capacitación para la organización?



Por Alan Alvarado Silva
Director Tecnologías del Conocimiento Latinoamérica

El desarrollo de una estrategia de e-learning que permita dar cuenta de forma amplia a las necesidades de la organización, requiere conocimiento de los medios y formas en que estos pueden ser utilizados. El esquema que presentamos a continuación recoge nuestra experiencia en el uso de los medios en diferentes contextos de trabajo, y la forma en que ellos pueden ser parte de una estrategia con distintos niveles de resultados esperados.

















El cuadro presenta 3 coordenadas:

  • La primera, la columna de “medios”, nos presenta los medios con los que podemos trabajar y sus diferentes combinaciones. Están ordenados de menor a mayor interactividad y posibilidad de involucramiento del usuario, siendo los menos complejos aquellos que permiten sólo ser revisados, leídos, escuchados, y los más complejos, aquellos que combinan lo presencial con lo virtual.
  • En la segunda, la columna “¿qué esperar?”, encontramos el tipo de objetivos que podemos alcanzar con los medios, organizados desde los niveles más básicos, como informar, hasta aquellos con los que apuntamos al desarrollo de competencias complejas.
  • La tercera, “soporte” es el piso del gráfico y se refiere a los soportes tecnológicos, sobre los cuales se instalan, distribuyen y administran, los contendidos, actividades y herramientas.

La zona demarcada en rojo, son los espacios en los que actualmente trabajamos con mayor fuerza en el mundo de la capacitación virtual, y es parte central de cualquier estrategia de e-learning, la cual apunta al desarrollo de competencias en diversos niveles, pudiendo reemplazar instancias presenciales o trabajando como complemento. La zona demarcada en azul es lo que algunos llaman quick-learning o rapid-learning, que consiste en trabajar en base a cápsulas de aprendizaje, de rápida factura, y contenido sencillo que informan sobre nuevos productos, campañas, etc., cuyo objetivo es satisfacer necesidades de formación emergentes, muy rápidas, y donde la expectativa es muy sencilla.

La forma de utilizar este cuadro, es revisar los objetivos que tenemos, y estimar los medios y soportes adecuados para ello. Un elemento central, tal como se muestra en el gráfico, es que los elementos se suman en la estrategia, permitiendo que competencias complejas se desarrollen con una suma de medios y soportes, que se van integrando hacia la derecha, tanto por el lado de los medios como de los soportes. La complejidad en este punto se administra con la integración de plataformas y medios.

Un punto relevante en la toma de decisiones en esta etapa, es el momento en el que definimos los objetivos, y su nivel de profundidad. Esta etapa en general, no es evaluada con toda la rigurosidad necesaria, se subvalora o sobrevalora. un curso, en función de una mala elaboración de lo que se espera. Por ejemplo, encontramos cursos con grandes desarrollos de procedimientos cuando lo que realmente se pretendía era cambiar la actitud ante la aplicación de los procedimientos, más que enseñar el procedimiento en detalle. Esto redunda en una mala elección de los medios, y de los soportes, ya que objetivos distintos pueden utilizar diferentes medios y soportes, y finalmente un escaso logro de las metas.

Las decisiones de inversión en e-learning, son decisiones que pueden llegar a tener un impacto estratégico, una buena inversión puede generar una multiplicación de resultados a bajo costo, que con otras modalidades es difícil de lograr, pero esto depende de la claridad de los objetivos y la eficacia que logremos con los medios. 

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